Y, sí, hablo con el diario del lunes. Pero finalmente, lamentablemente, Las Acacias no fue el éxito que la prensa esperaba, incluso a pesar de la excelente programación que logró Distribution Company para su estreno. ¿Seguimos necesitando evidencia de que estrenar en los multipantallas de Capital no es garantìa de èxito?
Fui a ver la pelìcula un sábado en primera noche en el Showcase Belgrano, creo que era segunda semana. La sala estaba bastante vacía, y el público era la gente mayor que suele acompañar al cine de autor sea la sala que sea. La falta de afinidad con el espacio llegó rápidamente, con los trailers previos a la película, donde se podían ver una detrás de otra películas americanas que, más allá de juicios de valor (aunque, hagámoslos: todas parecían pésimas), no tenían nada que ver con la película íntima y delicada de Pablo Giorgielli.
Insisto: me hubiera gustado que a le peli le vaya muy bien. Pero ahora que no le fue demasiado bien en la taquilla (es evidente que la crìtica y el circuito de festivales se rindieron ante la pelìcula), vale aprovecharlo como un nuevo ejemplo de que, la mayorìa de las veces, estrenar en las llamadas salas de primera línea, puede ser un capricho inútil.
11 dic 2011
24 nov 2011
Los Olvidados
(Publicado en Haciendo Cine 118)
- El martes 30 de agosto pasado, y después de muchas postergaciones, una pequeña delegación de distribuidores independientes logró reunirse con Liliana Mazure en la sede del INCAA. Hasta dos horas antes del horario pactado para el encuentro, los colegas tenían en mente acercarle al Instituto su preocupación por las crecientes dificultades que atraviesan los responsables de estrenar en nuestro país cine de autor extranjero. Un anuncio cambió la agenda de los dos distribuidores independientes un rato antes de su reunión, cuando se daba a conocer la resolución que arancela a las películas extranjeras estrenadas en nuestro país.
- (Ninguno de los dos distribuidores habían sido consultados acerca de la aplicabilidad de esta resolución. A vistas de lo que pasó durante aquella reunión, y la repercusión que tuvo la nueva norma entre periodistas y público ¿no hubiera sido prudente?)
- Los distribuidores independientes, unas 10 o 15 pymes, subsisten desde hace ya varios años gracias al público del cine argentino, sueco, japonés, francés, rumano, etc… Algunos desaparecieron con la devaluación hace 10 años, otros sobrevivieron, algún valiente apareció después. Los que hoy quedan en este negocio lo hacen, en gran parte, a fuerza de tozudez y pasión, muchas veces en contra de las recomendaciones más racionales de dedicarse a otra cosa. A diferencia del cine argentino, no cuentan con la contención del Estado. A diferencia de los estudios americanos, no cuentan con un presupuesto gigantesco para financiar y distribuir películas.
- En la puja entre estos dos gigantes, el cine de autor extranjero funciona como variable de ajuste, una especie de lubricante. Para que uno de aquellos dos avance sobre el otro, primero deberá pasar sobre el pequeño espacio de los independientes. Si fuese necesario, sobre su cadáver.
- Ese martes, a esa reunión, los distribuidores iban con una serie de inquietudes al INCAA. La idea no era tanto pedir una ayuda, sino más bien eliminar ciertos obstáculos. Ahora, pensándolo bien, ¿por qué el Instituto no puede trabajar junto a los distribuidores de cine extranjero, y no sólo contra ellos? ¿No hay algo que, por su parte, el cine de autor japonés pueda hacer por nuestro público en nombre de la tan mentada diversidad cultural?
- La regulación pareciera ocuparse de todo lo que pasa por encima de las 40 copias (más allá de alguna corrección posterior en la escala del arancelamiento). Por debajo de esa medida, aparecen la mayor cantidad de estrenos no sólo extranjeros, sino también argentinos (según el Anuario del INCAA, en 2010 sólo 10 de más de 100 películas nacionales superaron las 40 copias en su estreno). ¿No sería una buena idea promover el diálogo entre los distribuidores pequeños y medianos y ese grupo mayoritario de producción nacional como una forma de resolver los problemas de distribución del cine argentino?
- Los Espacios INCAA, el brazo de exhibición del Instituto, programa habitualmente, en todo el país, cine de autor extranjero. Esta idea se parece más a una solución de fondo: la formación del espectador. El problema es que, operativamente, es demasiado engorroso para los pequeños distribuidores hacer la logística y los cobros de las todavía exiguas liquidaciones que vienen de las cuatro puntas del país. ¿Por qué no generar entonces, entre distribuidoras e Instituto, un Programa donde los contenidos más relevantes del año sean cedidos a Espacios a cambio de una única suma fija, por ejemplo? ¿No podría hacerse lo mismo con algunas ediciones en DVD que sean aportes culturales para puntos del país donde estas expresiones de cultura no llegan?
- Pero, finalmente, ¿cómo podríamos los distribuidores de cine de autor o independiente reclamar diálogo, cuando a duras penas dialogamos entre nosotros, mas ocupados en ningunear a un colega o reírnos de su fracaso, amparados en la tan folklórica como pobre cultura del mikioskismo? Seamos independientes, pero no tanto…
14 nov 2011
Pasado, Presente y Futuro
En un momento, en la película "Hipólito" de Teodoro Ciampagna (estrenada en Buenos Aires el jueves pasado), un personaje le pregunta a otro para qué quiere hacer algo. No por qué, sino para qué. La diferencia entre las dos preguntas, explica, es que el para qué nos conecta con el futuro, miesntras que el por qué lo hace con el pasado. Cuando ví por primera vez la película decidí tomar esa idea para mis Seminarios de Distribución: ¿para qué estrenamos una película?
Justamente en unos de esos Seminarios conocí a Paola Suárez, productora de "Hipólito", y parte de esa productora-distribuidora-movimiento que hoy conocemos como Cine Cordobés. A fines del año pasado, después de aquel seminario, arreglamos con Paola y las productoras de las otras dos películas (Inés Moyano de "De Caravana" y Lorena Quevedo de "El Invierno de los Raros") trabajar juntos para la distribución de las tres películas en Argentina. Mi rol no sería el de distribuidor, sino mas bien el de consultor. Y los estrenos no tendrían la forma de un estreno tradicional, porque sus Para Qués no eran los comunes, sino mas bien los particulares de Cine Cordobés: dar a conocer un grupo de películas, el cine de una región, autores y productoras, cobrar un subsidio, fomentar una Ley de apoyo al cine en la provincia de Córdoba, facilitar próximas producciones, crear una distribuidora cordobesa...
En estos días se habló mucho de Cine Cordobés: se estrenó en Buenos Aires primero De Caravana, luego Hipólito, y este jueves El Invierno de los Raros. Todas ya habían tenido un exitoso estreno cordobés hace unos 6 meses. Se habló mucho de Cine Cordobés, pero no por suerte, sino por trabajo. La difusión era uno de los Para Qués. Muchos otros de los Para Qués fueron logrados, también. Y ese éxito fué tal, porque antes estuvo la pregunta: ¿Para Qué estreno mi película?.
Justamente en unos de esos Seminarios conocí a Paola Suárez, productora de "Hipólito", y parte de esa productora-distribuidora-movimiento que hoy conocemos como Cine Cordobés. A fines del año pasado, después de aquel seminario, arreglamos con Paola y las productoras de las otras dos películas (Inés Moyano de "De Caravana" y Lorena Quevedo de "El Invierno de los Raros") trabajar juntos para la distribución de las tres películas en Argentina. Mi rol no sería el de distribuidor, sino mas bien el de consultor. Y los estrenos no tendrían la forma de un estreno tradicional, porque sus Para Qués no eran los comunes, sino mas bien los particulares de Cine Cordobés: dar a conocer un grupo de películas, el cine de una región, autores y productoras, cobrar un subsidio, fomentar una Ley de apoyo al cine en la provincia de Córdoba, facilitar próximas producciones, crear una distribuidora cordobesa...
En estos días se habló mucho de Cine Cordobés: se estrenó en Buenos Aires primero De Caravana, luego Hipólito, y este jueves El Invierno de los Raros. Todas ya habían tenido un exitoso estreno cordobés hace unos 6 meses. Se habló mucho de Cine Cordobés, pero no por suerte, sino por trabajo. La difusión era uno de los Para Qués. Muchos otros de los Para Qués fueron logrados, también. Y ese éxito fué tal, porque antes estuvo la pregunta: ¿Para Qué estreno mi película?.
12 oct 2011
A través de los laureles
En medio del desierto, dos viejos conocidos le dan esperanza al cine de autor: el éxito de taquilla es improbable, pero posible. Algunas ideas sueltas al respecto. (Publicado en Haciendo Cine 117) - Esas cosas que pasan una o dos veces por año: el fenómeno de “Medianoche en Paris”, con un acumulado de 530mil personas (que serán más de 600mil cuando esta nota se publique), y los dos muy buenos primeros fines de semana de “Copia Certificada”, de Kiarostami, con 30mil entradas. Y todo esto en medio de la avalancha de estrenos de vacaciones de invierno. ¿Se trata solamente de dos excepciones a la regla o hay algo más detrás de estos dos regresos con gloria?
- Una conclusión a las apuradas sería: el éxito se debe a que se trata de dos marcas registradas del cine de autor. Las películas de Allen y Kiarostami, cada cual en su rincón, funcionan bien porque son directores conocidos y ambos hacen películas buenas. La crítica los pondera, entonces hordas cinéfilas van a ver “la última de Kiarostami”, entonces el distribuidor y las salas ponen los pies sobre el escritorio, prenden habanos y se felicitan por su genio. Uno más uno. Facilísimo.
- Cuenta la leyenda que Primer Plano estrenó el primer Kiarostami (“El sabor de la cereza”) hace mas de 10 años con sólo una copia en el Lorca, pero las entradas se vendieron de a miles, las salas (como los panes) se multiplicaron, y el cine iraní se convirtió automáticamente en sinónimo de prestigio. Como marca el Manual del Buen Distribuidor y su lógica de realismo mágico, a aquella la sucedieron muchas otras películas de Kiarostami, y de otros directores iraníes. El éxito nunca fue el mismo, y la mayoría de las veces las recaudaciones fueron menos que magras. Y así la marca del éxito se convirtió en la del fracaso, el prestigio tornó en aburrimiento, y casi no se volvió a estrenar cine de Irán. En el caso de Allen no hay que ir tan lejos; basta con ver los resultados de sus últimas películas para constatar que está muy lejos de ser una fórmula infalible.
- ¿Es posible que uno de los responsables de la convocatoria de un cineasta norteamericano y otro iraní sea, finalmente, el cine francés? Es cierto, no son solamente un título que incluya la palabra “Paris” y la presencia de Juliette Binoche los factótum de dos buenas recaudaciones. Pero apostaría (y aprovecho que esto es incomprobable) a que estos dos elementos son un gran “por qué” en la elección del público. Están también las buenas críticas, el paseo por la Toscana y la Ciudad Luz, Owen Wilson y un afiche “alla Van Gogh”, y las evidentes recomendaciones del público, pero dado que el cine francés como sinónimo de entretenimiento inteligente o sofisticado, funciona en nuestro país desde hace mucho, pienso: ¿significan estas dos películas que el nuevo público sigue suscribiendo a esa asociación, o más bien que las películas de cine de autor las sigue viendo el viejo público? ¿Qué está viendo el público joven entonces? ¿Cine de autor? ¿Cómo?
- Un dato que suma a esas dudas: el Arteplex, “primer circuito de cine arte etc…”, y su estrategia de marketing. Las salas del complejo de Belgrano se llaman Truffaut, Buñuel, Bergman y Fellini; las del complejo Centro: Lorraine, Losuar y Loire. El complejo Villa del Parque es el último de los Arteplex, y quizás por eso le corresponden los nombres más actuales: Chabrol (q.e.p.d.) y Polanski. Todo esto podría ser apenas una anécdota si el promedio de edad del público que va a estas salas no fuese parecido al de los personajes o lugares que las nombran. Y si, además, el público de las dos películas no fuera también el mismo (la gente en la cola para ver la de Kiarostami un cine de Belgrano recomendaba “Medianoche…”). ¿Quiénes van a ver cine de autor en sala dentro de 10 años? ¿Dónde? Más preguntas.
- Una hipótesis que descartaría: el hecho de que estas dos películas fueran las dos opciones de cine de autor más fuertes y visibles, aquellas que, digamos, reunían las mejores cualidades en meses de mucha predominancia de cine comercial e infantil, las convirtió en las únicas opciones de una gran cantidad de público ergo en un éxito. Es posible que esto haya aportado, pero se parece más a una corajeada que a una estrategia.
- ¿Qué tiene que tener entonces una película de cine de autor para ser un éxito, si tomamos estos dos ejemplos? ¿Cómo se explican las excepciones? Algún solucionista dirá "Muy fácil: Personajes bellos hablando de cosas interesantes mientras caminan y toman café y vino y la cámara hace turismo en una ciudad europea y bella. Como “Antes del Atardecer”, “Dos Días en Paris” y tantas otras”… Es fácil, claro: si Perrone hubiera filmado “Ocho Años Después” en Bruselas, por ejemplo, y no en Ituzaingó, la habría juntado con pala. Porque el negocio del cine es fácil. Facilísimo.
26 sept 2011
La (foto) Fija
Escribo esto con un monton de reparos. O por lo menos dos:
- Odio opinar con el diario del lunes. Este post lo tenia para el viernes, y ahora estoy escribiendo sobre una película que ya jugó sus fichas durante el fin de semana. La idea no es hacer leña del arbol caído, o en todo casi señalar que hay un arbol caído desde antes del estreno de La Vida Nueva.
- Voy a hacer un comentario sobre las cifras, aunque insisto en que son una sola medida posible del exito de una película. Pero, con una película distribuida por Disney, un aviso del tamaño de la palma de una mano en página 1 de Espectáculos de La Nación un Domingo, tiendo a pensar que uno de los objetivos de este estreno era tener una recaudación decente.
Volviendo al posteo, entonces, no puedo asegurar que la magra performance de la película de Palavecino en boleterías (2.927 personas en 15 salas, unas 200 por copia, con una campaña publicitaria y de prensa superior al promedio de nuestro cine independiente) se deba solamente a la catastrófica gráfica que Disney o Matanza o ambos eligieron para La Vida Nueva. Lo que es seguro es que una imagen como esta no ayuda a convocar público, por un millón de razones. Para no abundar en esos porqués, podemos decir nomás que parece un afiche hecho sin ganas. O sin talento. Y definitivamente sin una buena foto fija.
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Hagamos la siguiente cuenta: ¿cuántas fotos fijas se podrían haber sacado por una quinta parte del precio de este aviso en Nación? ¿Cuántos buenos diseñadores se habrían podido pagar por menos de la mitad?
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Entonces: ¿de qué sirve un presupuesto alto si no está bien asignado? ¿de que sirve el plan de producción de una película que piensa estrenar si no incluyelas tareas mínimas indispensables para un estreno decente? Obviamente, tomo a esta película como ejemplo, y hay un enorme margen de error en esta apreciación, pero si un afiche está hecho para comunicar, lo que a mí me cuenta el poster de LVN es precisamente esto.
................................................................................................................................
Atenuante: en un fin de semana muy flaco,LVN no estuvo sola en el antiranking: la incomprensible "Winter- El Delfín" salió a ganar por goleada con 90 copias y le llenaron la cara de dedos: apenas 38.000 personas para Warner. ¿Alguien pensó queuna (otra) película (mala) sobre delfines podía ser un hit...? ¿Quien es el genio?
- Odio opinar con el diario del lunes. Este post lo tenia para el viernes, y ahora estoy escribiendo sobre una película que ya jugó sus fichas durante el fin de semana. La idea no es hacer leña del arbol caído, o en todo casi señalar que hay un arbol caído desde antes del estreno de La Vida Nueva.
- Voy a hacer un comentario sobre las cifras, aunque insisto en que son una sola medida posible del exito de una película. Pero, con una película distribuida por Disney, un aviso del tamaño de la palma de una mano en página 1 de Espectáculos de La Nación un Domingo, tiendo a pensar que uno de los objetivos de este estreno era tener una recaudación decente.
Volviendo al posteo, entonces, no puedo asegurar que la magra performance de la película de Palavecino en boleterías (2.927 personas en 15 salas, unas 200 por copia, con una campaña publicitaria y de prensa superior al promedio de nuestro cine independiente) se deba solamente a la catastrófica gráfica que Disney o Matanza o ambos eligieron para La Vida Nueva. Lo que es seguro es que una imagen como esta no ayuda a convocar público, por un millón de razones. Para no abundar en esos porqués, podemos decir nomás que parece un afiche hecho sin ganas. O sin talento. Y definitivamente sin una buena foto fija.
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Hagamos la siguiente cuenta: ¿cuántas fotos fijas se podrían haber sacado por una quinta parte del precio de este aviso en Nación? ¿Cuántos buenos diseñadores se habrían podido pagar por menos de la mitad?
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Entonces: ¿de qué sirve un presupuesto alto si no está bien asignado? ¿de que sirve el plan de producción de una película que piensa estrenar si no incluyelas tareas mínimas indispensables para un estreno decente? Obviamente, tomo a esta película como ejemplo, y hay un enorme margen de error en esta apreciación, pero si un afiche está hecho para comunicar, lo que a mí me cuenta el poster de LVN es precisamente esto.
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Atenuante: en un fin de semana muy flaco,LVN no estuvo sola en el antiranking: la incomprensible "Winter- El Delfín" salió a ganar por goleada con 90 copias y le llenaron la cara de dedos: apenas 38.000 personas para Warner. ¿Alguien pensó queuna (otra) película (mala) sobre delfines podía ser un hit...? ¿Quien es el genio?
17 sept 2011
Entre los muros
Este jueves termina el Seminario de Distribución que organizamos con Haciendo Cine. Anticipandome al final, puedo decir que fue, otra vez un placer, y tengo la sensación de que los que fueron al curso como realizadores lo terminan también como distribuidores de su propio material.
Me pregunto ahora, como antes de empezar el curso, donde estarán todos los directores y productores a los que escucho todo el año quejarse por los problemas de distribución, y que cuando una posibilidad de hacer algo al respecto se presenta, brillan por su ausencia. Estoy seguro de que los realizadores que quieren distribuir mejor sus películas son mas de 10, y también estoy seguro de que no faltaron a este seminario porque eligieron otro, sencillamente porque no hay ningún otro espacio de trabajo y formación en la Distribución de Cine.
Pienso en mucha gente, operaprimistas y consagrados, y no entiendo. Pregunté a productores y directores con los que me crucé en estos días, y tapoco nadie entiende muy bien porqué se dan así, las cosas. No me queda mas remedio entonces que imaginar, y pienso que la razón por la que toda esa gente no está desesperada por ir a un Seminario de Distribución debería estar entre las siguientes posibles:
- El problema es tan grave, que nadie cree que haya una solución posible
- La solución es tan compleja, que todos prefieren mantener la estrategia actual, que consiste en A. Quejarse o B. Inventar y compartir teorías conspirativas
- Nadie cree que la formación sea parte de la solución
- Creen en la formación, pero están esperando ser formados por alguien mas serio
- Creen en la formación, pero entienden que ya lo saben todo
- Los directores tienen reuniones secretas e ineludibles los días en que se dá el Seminario. Quizás para implementar la estrategia mencionada más arriba.
- Los realizadores de películas "grandes" entienden que el arancel a las majors es la solución a sus problemas, y los de películas "medianas y pequeñas" están demasiado ocupados produciendo para la televisión digital.
Una última alternativa que se me ocurre es que todos los realizadores que no fueron son egresados de la FUC, y están esperando en Seminario que estamos organizando con la Universidad del Cine para Octubre, que es gratuito para alumnos y exalumnos. Seguramente sea eso.
Me pregunto ahora, como antes de empezar el curso, donde estarán todos los directores y productores a los que escucho todo el año quejarse por los problemas de distribución, y que cuando una posibilidad de hacer algo al respecto se presenta, brillan por su ausencia. Estoy seguro de que los realizadores que quieren distribuir mejor sus películas son mas de 10, y también estoy seguro de que no faltaron a este seminario porque eligieron otro, sencillamente porque no hay ningún otro espacio de trabajo y formación en la Distribución de Cine.
Pienso en mucha gente, operaprimistas y consagrados, y no entiendo. Pregunté a productores y directores con los que me crucé en estos días, y tapoco nadie entiende muy bien porqué se dan así, las cosas. No me queda mas remedio entonces que imaginar, y pienso que la razón por la que toda esa gente no está desesperada por ir a un Seminario de Distribución debería estar entre las siguientes posibles:
- El problema es tan grave, que nadie cree que haya una solución posible
- La solución es tan compleja, que todos prefieren mantener la estrategia actual, que consiste en A. Quejarse o B. Inventar y compartir teorías conspirativas
- Nadie cree que la formación sea parte de la solución
- Creen en la formación, pero están esperando ser formados por alguien mas serio
- Creen en la formación, pero entienden que ya lo saben todo
- Los directores tienen reuniones secretas e ineludibles los días en que se dá el Seminario. Quizás para implementar la estrategia mencionada más arriba.
- Los realizadores de películas "grandes" entienden que el arancel a las majors es la solución a sus problemas, y los de películas "medianas y pequeñas" están demasiado ocupados produciendo para la televisión digital.
Una última alternativa que se me ocurre es que todos los realizadores que no fueron son egresados de la FUC, y están esperando en Seminario que estamos organizando con la Universidad del Cine para Octubre, que es gratuito para alumnos y exalumnos. Seguramente sea eso.
30 ago 2011
La regla
A raiz de un pedido del muy recomendable portal LatAm Cinema, escribí lo siguiente acerca de la nueva regulación del INCAA a los estrenos extranjeros que obliga a pagar un arancel por la cantidad de copias involucradas en cada lanzamiento. La resolución está fresquita aun, y no sería de extrañar que en los próximos días sufra modificaciones. Hoy, a esta hora, esto es lo que pienso:
Creo que, dada la escala sobre la que trabaja la resolución (de 40 copias para arriba), el espiritu de la normativa no es el cuidado de "la producción nacional, y la diversidad que hace al derecho a la libertad de expresión y a los derechos sociales a la cultura", sino mas bien la protección de las películas argentinas que tienen grandes estrenos y perspectivas comerciales idem.
Las películas con estrenos medios a pequeños (de 15 o 10 copias para abajo), si son nacionales, no se veran especialmente beneficiadas por la medida, y si son extranjeras se veran realmente afectadas por el canon de 300 entradas, una enormidad para el cine independiente, que ya tiene suficientes problemas para estrenar, y que al fin de cuentas es el que muchas veces más se procupa por la diversidad cultural que menciona la resolución. Sería prudente que el INCAA pueda distinguir estrenos de 40 copias de estrenos de, digamos, 8 copias, y que las medidas para fomentar la distribución se ocupen tambien de cuestiones que al cine independiente, aquel verdaderamente en peligro ya sea argentino o extranjero, realmente le ayuden.
El preocupante desinterés por las películas medianas y pequeñas se repite en un detalle operativo de la resolución, aquel que pide presentar una declaracion jurada de cantidad de copias junto con con el pedido de calificacion de una pelicula, lo cual es sencillamente impracticable para los estrenos medianos y pequeños. Como cualquiera que haya estrenado una película sabe, se califica 3 semanas antes de un estreno, pero la cantidad de copias se conoce apenas 3 días antes de la fecha del lanzamiento, cuando los exhibidores definen su suerte. ¿De que manera van a poder cumplir con la resolución entonces, la mayoría de las películas extranjeras que no vienen de EEUU? ¿Nadie pensó en eso o, finalmente, a nadie le importa?
Creo que, dada la escala sobre la que trabaja la resolución (de 40 copias para arriba), el espiritu de la normativa no es el cuidado de "la producción nacional, y la diversidad que hace al derecho a la libertad de expresión y a los derechos sociales a la cultura", sino mas bien la protección de las películas argentinas que tienen grandes estrenos y perspectivas comerciales idem.
Las películas con estrenos medios a pequeños (de 15 o 10 copias para abajo), si son nacionales, no se veran especialmente beneficiadas por la medida, y si son extranjeras se veran realmente afectadas por el canon de 300 entradas, una enormidad para el cine independiente, que ya tiene suficientes problemas para estrenar, y que al fin de cuentas es el que muchas veces más se procupa por la diversidad cultural que menciona la resolución. Sería prudente que el INCAA pueda distinguir estrenos de 40 copias de estrenos de, digamos, 8 copias, y que las medidas para fomentar la distribución se ocupen tambien de cuestiones que al cine independiente, aquel verdaderamente en peligro ya sea argentino o extranjero, realmente le ayuden.
El preocupante desinterés por las películas medianas y pequeñas se repite en un detalle operativo de la resolución, aquel que pide presentar una declaracion jurada de cantidad de copias junto con con el pedido de calificacion de una pelicula, lo cual es sencillamente impracticable para los estrenos medianos y pequeños. Como cualquiera que haya estrenado una película sabe, se califica 3 semanas antes de un estreno, pero la cantidad de copias se conoce apenas 3 días antes de la fecha del lanzamiento, cuando los exhibidores definen su suerte. ¿De que manera van a poder cumplir con la resolución entonces, la mayoría de las películas extranjeras que no vienen de EEUU? ¿Nadie pensó en eso o, finalmente, a nadie le importa?
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